Signos y síntomas de la hidradenitis supurativa

La hidradenitis supurativa, también conocida como HS, aparece con mayor frecuencia en las axilas, la ingle, los glúteos, la parte interna de los muslos y debajo de los pechos.

Las personas con HS desarrollan lesiones cutáneas recurrentes y a menudo dolorosas que pueden variar desde pequeños bultos sensibles hasta complicaciones más extensas y persistentes.

Reconocer los signos y síntomas a tiempo juega un papel importante para acceder al tratamiento adecuado y limitar la progresión de la enfermedad.

¿Cuáles son los principales signos y síntomas de la hidradenitis supurativa?

Nódulos y bultos dolorosos

La HS suele comenzar con nódulos profundos y sensibles bajo la piel. A diferencia de los granos superficiales, estos bultos se sitúan a mayor profundidad en el tejido y causan una molestia o dolor significativo. A menudo persisten durante días o semanas y es posible que no desaparezcan por completo antes de que se desarrollen nuevas lesiones cerca. La inflamación alrededor de los folículos pilosos bloqueados impulsa la formación de estos nódulos.

Abscesos que se rompen y drenan

A medida que aumenta la inflamación, los nódulos pueden agrandarse y llenarse de líquido o pus, formando abscesos. Estas lesiones suelen volverse intensamente dolorosas y pueden romperse por sí solas. Cuando drenan, liberan un líquido que puede tener un olor desagradable y puede contener sangre o una secreción turbia. La hinchazón y el drenaje repetidos pueden debilitar la piel circundante y aumentar la sensibilidad.

Túneles (fístulas) bajo la piel

La inflamación prolongada puede dar lugar al desarrollo de túneles debajo de la superficie de la piel, conocidos como fístulas o trayectos sinusales. Estos canales conectan lesiones individuales y pueden permanecer presentes incluso cuando la piel parece menos inflamada. Las fístulas pueden perder líquido de vez en cuando y suelen indicar una HS más avanzada. Muchas personas las describen como estructuras profundas similares a cordones o espacios huecos bajo la piel.

Cicatrices y cambios en la piel

Los ciclos repetidos de inflamación, ruptura y curación frecuentemente provocan cicatrices. Con el tiempo, la piel afectada puede engrosarse y desarrollar un tejido fibroso y firme que cambia su textura y apariencia. Las cicatrices pueden restringir el movimiento, particularmente en áreas como las axilas o la ingle, donde el estiramiento y la fricción ocurren con regularidad.

Lesiones similares a puntos negros

Algunas personas con HS notan pequeños bultos oscuros que parecen puntos negros. Estos suelen aparecer de dos en dos y reflejan folículos pilosos bloqueados. Aunque las lesiones similares a puntos negros pueden ocurrir al principio de la enfermedad, generalmente aparecen junto con cambios inflamatorios más profundos en lugar de ser hallazgos cutáneos aislados.

Dolor, picor y molestias

El dolor es uno de los síntomas más difíciles de la hidradenitis supurativa. Las personas describen sensaciones que van desde el ardor y la presión hasta un dolor agudo o punzante, que puede empeorar con el movimiento o la fricción. El picor también afecta a muchas personas y puede intensificarse antes de que aparezcan nuevas lesiones. Juntos, el dolor y el picor pueden interferir con el sueño, la movilidad y las actividades diarias.

Olor desagradable

El líquido que drena de los abscesos o fístulas a menudo produce un olor fuerte. Este olor se desarrolla a medida que las proteínas de la secreción se descomponen en áreas cálidas y húmedas de la piel. Aunque no supone un riesgo para la salud, puede causar vergüenza y contribuir al aislamiento social y a la angustia emocional.

Otros síntomas

La HS afecta a algo más que la piel. El dolor crónico, las lesiones visibles y el drenaje persistente pueden provocar ansiedad, bajo estado de ánimo y una reducción de la confianza en uno mismo. Muchas personas tienen dificultades con el sueño interrumpido, problemas para trabajar o evitan situaciones sociales. El patrón impredecible de los brotes añade una carga emocional adicional, especialmente cuando los síntomas interfieren con los planes diarios o las relaciones.

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Variabilidad en la expresión de los síntomas

La hidradenitis supurativa no sigue un único patrón predecible. Algunas personas experimentan una enfermedad leve con bultos dolorosos ocasionales que curan con poca cicatrización. Otras desarrollan una afectación generalizada con múltiples lesiones, fístulas y drenaje continuo. Los síntomas suelen fluctuar, con periodos de mejora seguidos de un empeoramiento repentino. La fricción, el estrés, los cambios hormonales y las condiciones ambientales influyen comúnmente en esta variabilidad y pueden actuar como factores desencadenantes de la hidradenitis supurativa.

Debido a que estos síntomas pueden parecerse a forúnculos, folículos pilosos infectados u otras afecciones de la piel, muchas personas sufren largos retrasos antes de recibir un diagnóstico de hidradenitis supurativa. Las lesiones iniciales pueden parecer menores, y los cambios más profundos, como las fístulas y las cicatrices, se desarrollan gradualmente. El reconocimiento rápido de lesiones dolorosas y recurrentes en ubicaciones típicas, junto con una charla abierta con tu profesional de la salud, puede favorecer un diagnóstico más temprano y un manejo a largo plazo más eficaz de la enfermedad.

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Referencias

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