Hemoglobina Glicosilada (A1C)
Descripción: Mide el promedio de azúcar en sangre de los últimos 2-3 meses.
Valor de Diagnóstico (Diabetes):

La diabetes mellitus, comúnmente llamada diabetes, es un grupo de enfermedades metabólicas caracterizadas por niveles elevados de glucosa (azúcar) en la sangre debido a la disminución o falta de secreción de la hormona insulina.
El término “diabetes” fue utilizado por primera vez por el médico griego Apollonius de Memphis sobre el año 250 a 300 AC, pero no fue hasta 1889 cuando se vio que el páncreas estaba implicado en esta enfermedad.
La diabetes está causada porque el páncreas no segrega insulina, porque la produce en niveles insuficientes para cumplir su función, o porque a pesar de que el páncreas segrega la cantidad de insulina adecuada, nuestro organismo desarrolla la llamada “resistencia a la insulina” que hace que no pueda actuar correctamente.
La insulina es una hormona que ayuda a que la glucosa de los alimentos que tomamos pase de la sangre a las células del cuerpo, donde se transforma en energía.
Cuando la glucosa de los alimentos no puede llegar a las células, se queda circulando en la sangre, haciendo que los niveles de azúcar sean más elevados de lo normal (hiperglucemia). Cuando la cantidad de glucosa en sangre es elevada de forma crónica, puede afectar a largo plazo a diferentes órganos, especialmente los ojos, riñones, sistema nervioso, corazón y vasos sanguíneos.
Aunque cada tipo de diabetes tiene matices, la sintomatología principal deriva de la hiperglucemia (exceso de azúcar en sangre). Es fundamental entender que, mientras en la Tipo 1 los síntomas son agudos y evidentes, en la Tipo 2 pueden ser tan sutiles que el o la paciente convive con la enfermedad años antes de ser detectada.
Las "3 P" clásicas
Pérdida de peso inexplicable
Común en el Tipo 1, donde el cuerpo quema grasa y músculo para obtener la energía que no recibe de los carbohidratos.
Fatiga crónica
Sensación de agotamiento persistente debido al déficit energético celular.
Visión borrosa
El exceso de azúcar altera los niveles de líquidos en los tejidos oculares, afectando la capacidad de enfoque.
Cicatrización lenta y entumecimiento
Las heridas tardan semanas en cerrar y puede aparecer hormigueo en manos o pies (neuropatía), debido al daño que la glucosa causa en vasos sanguíneos y nervios.
El diagnóstico no se basa en una suposición, sino en pruebas de laboratorio estandarizadas. Según los criterios internacionales, se confirma la presencia de diabetes mediante los siguientes parámetros:
Pruebas de detección estándar
| Prueba | Descripción | Valor de Diagnóstico (Diabetes) |
| Hemoglobina Glicosilada (A1C) | Mide el promedio de azúcar en sangre de los últimos 2-3 meses. | |
| Glucosa plasmática en ayunas | Nivel de azúcar tras al menos 8 horas sin ingerir alimentos. | mg/dL |
| Prueba de tolerancia a la glucosa | Medición 2 horas después de beber una solución con 75g de glucosa. | mg/dL |
| Prueba aleatoria | En pacientes con síntomas claros de crisis hiperglucémica. | mg/dL |
Descripción: Mide el promedio de azúcar en sangre de los últimos 2-3 meses.
Valor de Diagnóstico (Diabetes):
Descripción: Nivel de azúcar tras al menos 8 horas sin ingerir alimentos.
Valor de Diagnóstico (Diabetes): mg/dL
Descripción: Medición 2 horas después de beber una solución con 75g de glucosa.
Valor de Diagnóstico (Diabetes): mg/dL
Descripción: En pacientes con síntomas claros de crisis hiperglucémica.
Valor de Diagnóstico (Diabetes): mg/dL
Para un diagnóstico definitivo, se requieren dos resultados anormales en pruebas separadas (salvo que existan síntomas inequívocos de crisis de azúcar, en cuyo caso una sola prueba aleatoria basta).
La clasificación más común para los distintos tipos de diabetes es la que diferencia entre diabetes tipo 1, diabetes tipo 2 y diabetes gestacional o del embarazo; aunque hay otros tipos de diabetes no tan comunes como la diabetes neonatal, por causas secundarias debido a endocrinopatías (enfermedades que afectan al sistema endocrino), o por el uso de medicamentos como los esteroides, etc.3
Causada por la falta absoluta o casi absoluta de insulina, debido a que nuestro sistema inmune destruye un tipo de células del páncreas, las células β que son las que producen la insulina. Puede desarrollarse a cualquier edad, pero se da con mayor frecuencia en niños y adolescentes. Representa del 5% al 10% del total de casos de diabetes en todo el mundo. Los principales síntomas son la poliuria (eliminación de una cantidad de orina superior a 3 litros al día), la polidipsia (sensación continua de sed intensa) y la polifagia (sensación exagerada de hambre que no disminuye aunque se coma). Antes de que se detecte la enfermedad, es común que se pierda peso, se esté cansado, inquieto, o que se tenga dolor corporal, sin una causa aparente que lo justifique.
Se caracteriza por la presencia de resistencia a la insulina, lo que causa una deficiencia relativa de insulina que se va agravando con el tiempo. Es la forma más común de diabetes, representando del 90% al 95% del total de casos de diabetes a nivel mundial. Es más común en adultos, se asocia con la edad y también con la obesidad. El aumento de la obesidad en niños y adolescentes ha hecho que la diabetes de tipo 2 también se desarrolle a estas edades. La enfermedad puede no presentar síntomas en los casos en los que los niveles de azúcar no son muy elevados; por ello, es muy importante tener en cuenta los factores de riesgo para desarrollar diabetes de tipo 2: antecedentes familiares de diabetes, sobrepeso, obesidad, hipertensión, vida sedentaria, o haber tenido diabetes gestacional.
Se da durante el embarazo, y es más común en mujeres con antecedentes familiares de diabetes que tienen sobrepeso o tienen síndrome de ovario poliquístico. Se da en el 1% al 14% de los embarazos. Además de los riesgos de hiperglucemia, las mujeres con diabetes gestacional pueden tener bebés más grandes que pueden ser más propensos a desarrollar hipoglucemia (nivel bajo de azúcar en sangre) neonatal. Al igual que en la diabetes de tipo 2, puede no haber síntomas, por lo que es importante cuidar el peso, la alimentación, el ejercicio, y cumplir estrictamente las recomendaciones del ginecólogo/a. Suele finalizar después del embarazo, aunque se tiene más probabilidad de desarrollar diabetes con la edad o en un nuevo embarazo.
La diabetes es una enfermedad compleja que requiere el compromiso e implicación del o de la paciente para el éxito del tratamiento.
Diabetes de tipo 1
Como el páncreas no segrega insulina, debemos aportarla al cuerpo mediante inyecciones. Además, el endocrino no solo nos dirá qué tipo de insulina, cantidad diaria, etc.; sino que también nos indicará los alimentos que podremos y no podremos tomar, las cantidades, frecuencia, los controles médicos que deberemos seguir, etc.
Diabetes de tipo 2 y diabetes gestacional
El tratamiento fundamental consiste en adoptar un plan de alimentación saludable, aumentar la actividad física, controlar el peso corporal, y en el caso de que los niveles de azúcar se mantengan elevados, el médico recomendará la medicación adecuada para ayudar a disminuirlos. No obstante, lo mejor que se puede hacer ante la diabetes de tipo 2 es prevenirla.