Onicomicosis

La onicomicosis es la afección infecciosa más frecuente de las uñas y es responsable de aproximadamente el 50 % de todas las consultas por trastornos ungueales. Se ha descrito que la onicomicosis es una enfermedad relacionada con el sexo y la edad, siendo más frecuente en hombres y aumentando con la edad en ambos sexos. En las personas de edad avanzada, la onicomicosis puede tener una incidencia superior al 40 %. Los factores predisponentes son los traumas a repetición, la diabetes mellitus, la enfermedad arterial periférica y la inmunosupresión debida al VIH o a agentes inmunosupresores.

La onicomicosis es más frecuente en las uñas de los pies. Los hongos que la causan pueden ser de varios tipos, incluyendo levaduras o dermatofitos. En la mayoría de los casos, esta afección está causada por dermatofitos, que afectan no solo a las uñas, sino también a otros tejidos ricos en queratina como la piel y el cabello. Se caracteriza por la aparición de manchas blancas, amarillas o negras en el borde distal o en la base de la uña, cerca de la cutícula. A medida que la enfermedad avanza, las manchas se pueden extender y cubrir toda la superficie ungueal. La infección también puede provocar el desprendimiento, ablandamiento y deformación de la uña.  

Al tratarse de una enfermedad infecciosa, la onicomicosis es contagiosa y puede propagarse tanto al resto de las uñas de la misma persona, como a otras personas a través de superficies contaminadas con hongos o esporas fúngicas. 

Tipos de onicomicosis

Según las partes de la uña afectadas por la onicomicosis, esta puede clasificarse en diferentes tipos. El hongo puede infectar solo la superficie, la matriz (lo que afecta al crecimiento de la uña), la lámina ungueal o bien extenderse al lecho ungueal (la parte del dedo de la mano o del pie cubierta por la uña). Actualmente, las onicomicosis se clasifican en cinco tipos diferentes:

  • Onicomicosis subungueal distal y lateral
  • Onicomicosis superficial blanca o negra
  • Onicomicosis "Endonix"
  • Onicomicosis subungueal proximal
  • Onicomicosis distrófica total 

El diagnóstico de un tipo específico de onicomicosis puede resultar complicado debido a la gran variabilidad de patógenos causantes. Además, ante un posible caso de onicomicosis, es importante descartar otras afecciones cutáneas que puedan afectar de manera similar a la piel y las uñas, como, por ejemplo, la psoriasis, los traumatismos ungueales u otras infecciones causadas por bacterias

¿Qué causa la onicomicosis?

En más del 90 % de los casos, los patógenos que causan la onicomicosis son tres tipos de hongos dermatofitos: Trichophyton, Epidermophyton y Microsporum. En el 10 % restante, las causas son levaduras del género Candida spp. u otros hongos oportunistas. 

Descubre los factores desencadenantes de la onicomicosis

¿Cómo se diagnostica la onicomicosis?

El diagnóstico es principalmente clínico, mediante el examen detallado de las uñas. También, el médico puede tomar muestras ungueales o raspar los restos que se encuentren debajo de las uñas, para enviarlasa un laboratorio y así identificar el tipo específico de hongo que causa la infección.

Otras afecciones, como la psoriasis, pueden parecerse a una infección fúngica de la uña. Asimismo, diversos microorganismos, como las levaduras y las bacterias, también pueden infectar las uñas. Por ello, identificar la causa de la infección es fundamental para determinar el mejor tratamiento. 

Más información sobre el diagnóstico de la onicomicosis

¿Cómo identificar la onicomicosis?

La onicomicosis se manifiesta a través de varios cambios físicos distintivos en el aspecto y la textura de la uña. Por lo general, notarás que la uña pierde su brillo natural y se vuelve blanca, amarilla o marrón. A medida que la infección avanza, la lámina ungueal puede engrosarse y volverse quebradiza o friable, lo que con el tiempo distorsiona su forma o incluso hace que se separe del lecho ungueal. En casos más avanzados, se acumulan residuos debajo de la uña, lo que da lugar a un aspecto oscuro y a un olor fétido. Aunque muchas personas no experimentan dolor físico al principio, la uña engrosada puede acabar causando molestias importantes al caminar o al llevar zapatos, así como la piel circundante puede enrojecerse, picar o inflamarse. 

Curar los hongos en las uñas de las manos y los pies

En general, el tratamiento inicial para la onicomicosis diagnosticada consiste en una terapia antimicótica tópica. Los tratamientos suelen ser prolongados ya que no se trata de infecciones fáciles de tratar. Si los síntomas persisten o empeoran, tu médico puede recetarte tratamientos sistémicos, que son eficaces, pero deben supervisarse para prevenir posibles efectos adversos. Independientemente del tipo de tratamiento elegido, es importante seguirlo de la manera y por el tiempo indicado, debido a que la onicomicosis es una enfermedad con una alta probabilidad de recurrencia tanto en las uñas de las manos como en las de los pies. 

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Referencias

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